La compra por 1.650 millones de dólares de la página de
alojamiento de vídeos más utilizada en todo el mundo,
YouTube, por parte del rey de los buscadores, Google,
retrotrajo a las adquisiciones multimillonarias previas al
boom de Internet. La operación estaba justificada: los
usuarios de YouTube se descargan 100 millones de vídeos al
día, lo que la ha convertido en la herramienta que mejor
define lo que se ha venido en llamar web 2.0. Fue, sin duda,
el año de los vídeos en Internet y, una vez más, el de
Google. Mantuvo su primacía en el sector de las búsquedas y
en el de la venta de anuncios online. Y además consolidó su
músuculo financiero: sus acciones superaron por primera vez
los 500 dólares (390 euros) en el Nasdaq, lo que da a la
compañía un valor de 154.000 millones de dólares (120.000
millones de euros). / AP
_redacción