Un día después de que el presidente del Gobierno
proclamara su optimismo ante la marcha del proceso de paz,
ETA rompía en pedazos el alto el fuego anunciado el 22 de
marzo con un atentado brutal en el aparcamiento de la nueva
terminal del aeropuerto de Barajas. La banda terrorista, que
no avisó de su intención de reanudar la violencia, hizo
explotar una furgoneta cargada con 800 kilos de explosivo y
sepultó a dos jóvenes ecuatorianos que se encontraban en el
interior del parking./ AFP
_redacción